martes, 23 de diciembre de 2008

Fiestas de fin de año

Anoche maté a Jesús. Mierda, juro que fue un accidente. No hubo premeditación ni alevosía. Estaba hablando con Osama (siempre vos, pelotudo) sobre el niño ese americano al que sus padres pusieron de nombre Adolfo Hitler (se puede ser más hijo de puta?) y querían celebrarle el pinche cumpleaños con una torta que diga (claro): “Feliz cumpleaños Adolfo Hitler” (porque captaron que es puej como un primer y segundo nombre: ADOLFO HITLER)…y por esas paradojas de la vida, se hizo un escándalo porque nadie quería cargar el karma de poner semejante nombre pedorro (repito por si no lo entendieron: Adolfo Hitler) en una torta.

Y eso no es todo, el cabronazo del padre además de llamarle ADOLFO HITLER (Cero y van cinco) a esa pobre criatura, a su hija le puso de nombre JoyceLynn Aryan Nation, lo de Aryan Nation corresponde a la agrupación neonazi más grande de USA. Habrá que ver cuándo a algún boludo acá se le ocurre ponerle Autonomía o Nueva Constitución a su hijo/a.

El caso es que estaba vociferando sobre eso, gesticulando y todo MUY cerca del arbolito navideño de la sala que mis padres han decorado tan ñoñamente, cuando de pronto! CARAJO!!! me caí encima del puto pesebre y lo peor fue para el niño Jesús, con mis nalgas lo partí en tres (¡!). Para ser claros: le saqué la mierda a Jesús.

Se vivieron momentos dra-má-ti-cos. Mi madre me acusó de conspiración terrorista, ya que días atrás había criticado despectivamente a nuestro rubio Jesús, apuntando que además de ser muy choco (“podría ser el hijo de la Legally Blonde o de Hugh Heffner y una de sus pelotudas novias, madre”), le faltaban unos cuantos dedos y parecía un estudiante de intercambio por lo grandote que era en comparación a los reyes magos, la desflorada María y el desvelado cornudo místico de José.

Ahí le dije a mis padres: “No os preocupéis queridos!” y me comprometí a usar mi hora de almuerzo y conseguir otro Jesús para el “show” del 24 de diciembre (tradicionalmente llamado: Cena familiar de Noche Buena). Me fui a la Ramada y rebatí ese tugurio buscando un Jesús negro, tal cual es “el último grito de la moda en Italia, madre”. Qué mierda de día. Justo llovió, me mojé hasta los intestinos, me metí a todos los pozos malditos de este pueblo donde pavimentan avenidas con sobreprecios y luego vos vas como pelotudo en las lluvias y metés tu llantota a esos baches de mierda.

Muéranse malditos! Finalmente pillé mi Jesús afro, faltaba más. Luego me fui a comprar los putos regalos, por inercia y por compromiso social. Es más cómodo cumplir “ciertas reglas” que explicar porqué culo no te unís alegremente al rebaño.

Con muchos dólares menos en mi cuenta bancaria, volví al trabajo donde la pregunta de rigor era: “Qué vas a hacer para Año Nuevo?”…” NO VOY A HACER UNA MIERDA!!! Es tan difícil de creer??” Bueno, estaba un poco emputada por la falta de receptividad a mi respuesta…repetir no es lo mío JA! En fin, estoy podrida de que me feliciten, de que me inviten a cenas de fin de año, a fiestas pelotudas, de recibir tarjetas ñoñas de gente que no me importa un carajo y a la que yo tampoco le importo otro carajo. NO QUIERO ESTAR CON NADIE! La única compañía que soporto es la mía, y eso que desde ayer no me dirijo la palabra porque estamos rayadas por una cuestión menor de carácter carnal.

Y así, creo que las fiestas de fin de año hacen que la gente empiece a patinar profundo (insertar música de Psicosis acá), y se sientan como ese pobrecito señor que se metió a la guarida de Knut, el oso polar (ese pobre ser al que sus padres, también en cautiverio, rechazaron al nacer y que fue criado a punta de biberones sin contacto con nadie de su especie, y cuyo padre PUTATIVO murió de un paro cardiaco) que vive en un zoológico de Berlín.

Parece que el señor (insertar música de Twilight Zone) se levantó nostálgico, añorando el contacto humano (apuesto a que estaba escuchando villancicos en el momento del hecho) y no se le ocurrió mejor idea que visitar a alguien famoso, en este caso a Knut. Carajo!!! A dónde hemos llegado cuando alguien se va al ZOO a cagarle la vida a un oso polar porque dice sentirse solo y porque piensa que el oso se siente igual? Knut se debe haber freakeado jodido cuando vio aparecer esa navideña imagen en su hábitat. Pobrecito. Con tantos problemas que acarreó este 2008. Una mierda, ni el puto oso puede estar tranquilo en este mundo cruel.

Eso sí, de mí no tienen que preocuparse. No planeo acercarme a nuestro ZOO a ver ningún animal mal cuidado y enfermo. Ya alquilé las películas más gore que pillé en el videoclub, y mi fin de año promete ser “intenso”. He sembrado rumores sobre mis posibles destinos navideños y de Año Nuevo, así todos quedan despistados y no sufro ninguna felicitación etílica, llorosa y esperanzada alusiva a la fecha. Me emputa la esperanza.

Sí, mientras manejaba mojada, cabreada y yesca por el segundo anillo, las rotondas estaban pobladas de ayoreos…Esa es la imagen de la navidad, los ayoreos vienen en grandes cantidades, pensando que las fiestas ablandan el corazón y el bolsillo ajeno. Puede ser, uno se siente más bueno y menos hijo de puta regalando monedas en navidad, mientras gastás dólares en cosas que ni vos ni otros cabrones necesitan.
Ajá, nada como ese espíritu navideño golpeándonos la cara.

sábado, 6 de diciembre de 2008

La Tisis

Cuando era niña y me explicaron esa mierda del descubrimiento de América y de que la tierra era redonda, yo estaba firmemente convencida que la tierra era plana. En mi inocencia me parecía lógico que yendo en línea recta hacia cualquier lado pillaríamos el pinche borde, y desde ahí podría ver los otros planetas, especialmente ese donde el Principito hablaba con su única rosa. Incluso me imaginaba sentada en la orilla con las piernas colgando sobre el universo y arrojando mi basura al infinito.

No me pregunten porqué , pero me parecía “normal” que el principito sí viviera en un planeta redondo y pudiera darle la vuelta caminando sobre su circunferencia. Por eso es que nunca podría odiar a mis padres, tengo en mi memoria sus voces leyéndome El Principito desde mi primer recuerdo. De todas formas, la tierra resultó redonda y achatada por los polos (QUE TAL ESA), el cabrón del principito es un personaje ÑOÑO que nunca existió y los planetas a excepción del sol y la luna, no se ven desde acá así nomás.

No cabe duda: la vida es una perra tísica.

El caso es que hace un par de días estuvo por estos pagos mi sobrino. Sí, el sobrino Podrido al que amo.
Sobrino Podrido (7 años) llegó de capa caída. Lo que me emputó indeciblemente, tanto que ya estaba dispuesta a sacarle la mierda a cualquier ser vivo que le haya puesto semejante mirada en la cara. Una cosa es joderme, otra cosa es joder a alguien como Sobrino Podrido.

Podrida: A vos qué te pasa pelotudo?- pregunté, muy maternal.
Sobrino Podrido: Nada.
Podrida: Carajo!!! Cómo que nada! Qué pasa, decime QUE PASA!!!
Silencio. Sobrino Podrido pone cara de tristeza y de rebeldía, todo en una misma expresión.
Sobrino Podrido: Mi papá tiene una chola.
Podrida: ESE HIJO DE SU CHAN….perdón….este…vos sabés lo que es una chola??
Sobrino Podrido: es una señora que no es mi mamá y con quien mi papá sale a comer hamburguesas.
Podrida: Me cago, y cómo sabés todas esas mierdas?
Sobrino Podrido: Mi mamá dijo que mi papá ya no nos quiere porque tiene chola.
Podrida: Carajo!
Sobrino Podrido: Tu papá tiene chola también?
En ese oscuro momento, me bifurqué entre ser sincera y ser hipócrita. Decidí no venderle cinismos a alguien que acababa de descubrir que el mundo era redondo.
Podrida: Pues sí, tiene chola.
Sobrino Podrido: Y la chola de tu papá se lo va a llevar igual que al mío?
Podrida: No sé.
Silencio. Le tomé la mano a sobrino podrido y no nos dijimos nada.
Sobrino Podrido: Y Osama tiene chola?

La sola pregunta hizo que me hierva la mierda. Un rencor profundo y atávico se apoderó de mí. Si Osama hubiera osado atravesar la puerta en ese momento le sacaba la infundia. No pregunten porqué. Es así y punto.

Podrida: Ni puta idea – respondí cabreada, anticipando un dolor que ya conozco bien.
Sobrino Podrido volvió a callarse y en silencio empezó a llorar. Se me rompió el corazón.
Maldije internamente tanta cochinada de este mundo mezquino y cruel. No tenía una sola palabra o frase de aliento, mi política para relacionarme con los niños es no mentir NUNCA.
Podrida: Sabés qué, vos y yo vamos a ir al cine a ver Madagascar 2!
Sobrino Podrido Lloroso: pero vos ya la viste…
Podrida: No importa, los puteríos entre la jirafa y el hipopótamo, hacen que valga la pena verla otra vez.
Sobrino Podrido Lloroso: de verdad?
Podrida: Ahurita mismo, carajo!!!
Y nos fuimos al cine. Lugar que me cobijó durante “FASES” donde el mundo se volvió más grande, y más redondo. En la oscuridad le dije a Sobrino Podrido: La vida es una perra tísica.
Sobrino Podrido: Qué es tísica…
Podrida: Tuberculosa, me refiero a que es decadente, desangelada, emputantemente enferma…
Sobrino Podrido: Ahhhhhhhhhhhhhhhh

Gasté 40 Bs. en el combo Madagascar, que incluía unos vasos pelotudos llenos de muñecos, que le devolvieron durante unos breves instantes la felicidad a mi querido sobrino. Hay cosas que el dinero sí puede comprar.

Cuando era niña quería ser escritora, actriz, cantante, exploradora, bailarina, Robinson Crusoe (Yes), Heidi, el Principito, Sandokan, Athos (uno de los mosqueteros), Josephine March (una de las Mujercitas), y muchas cosas más. Ahora que “crecí” soy una pinche bloguera a la que le gustaría ser la niña que deseaba ser todas esas cosas. No les parece mucho más interesante la idea de un mundo plano, a cuya orilla nos pudiéramos asomar...o en el peor de los casos, de cuya orilla nos podríamos botar hacia la nada?

Después de dejar a mi sobrino en su casa, preparé la maldita despedida de Osama (se va de viaje)…y voilá…en cuestión de minutos, después de tanto ir y venir, sin un grito ni una lágrima, terminé nuestra puta relación….ahora toca correr las cortinas, apagar la luz y alejarme del mundanal ruido...

viernes, 28 de noviembre de 2008

La Matrix

Anoche vi la película esa de los puteríos entre Paul Verlain y Arthur Rimbaud, qué cosita seria. Para los que no saben, estos dos cabrones eran unos poetas franceses que se cogían de lo lindo, se resoplaban la nuca! y escandalizaron a la sociedad de su época. Así puej cualquiera, carajo! Y después me vienen con que yo soy excéntrica, que tengo un pobre manejo de la ira y que deberían internarme en la clínica Monte Sinaí. No. Si yo soy como un ángel caído del cielo, y no precisamente Lucifer, carajo!

El caso es que si en esas cagadas andaban Verlaine y Rimbaud, cómo hubiera sido si ese par de pelotudos hubieran tenido mesenyer, feisbuk, blog o meil. Se imaginan el grosor de la inmundicia que eso iba a generar??? Y ya no digamos una mierda de la muerte de sus respectivas musas a merced de los dedos gélidos de la tecnología. Jodido.

A ver, durante mi fase de ñoñez creía que mientras uno se comunicaba más, tus relaciones personales se volvían más profundas y significativas. Tenía sentimientos bonitos y “mariposales” acerca del “diálogo”, las “cartas”, el contacto humano. Como ustedes ya saben, esas mierdas terminaron y la realidad me carcomió enteringa, como la sífilis que enloqueció a Nietzsche.

Fue ahí cuando, hace casi 4 años, abandoné el mesenyer, YES! Me cansé de huevonear. Usé el meil para lo “estrictamente necesario” y me rehusé a entrar a esa promiscuidad virtual llamada feisbuk, que según un cínico conocido: sólo sirve para perpetuar la especie y darnos la ilusión de una soledad menos desolada.

Pues resulta que esta incauta damisela, tuvo una recaída con el mesenyer hace ya tres meses. Podría escribir los versos más tristes acerca de esa noche, escribir por ejemplo que la luna estaba estrellada y los astros tiritaban azules a lo lejos. JA!

No voy a revelar los oscuros motivos que me indujeron a ver la matrix revolucionar otra vez, pero el caso es que caí y para colmo agregué a un par de pelotudos más a mis….cha chan cha chan…fanfarrias por favor: 58 contactos.

Es para mí un misterio, cómo un ser totalmente negado por la naturaleza para decir: “Compañera, usted sabe que puede contar conmigo…no hasta dos ni hasta diez, sino contar conmigo”, tiene tantos hijos de puta arrejuntados en su lista de contactos, y lo peor, todos desbloqueados.

Es así que sucedió lo que tenía que suceder, así bíblicamente, apocalípticamente:
Pelotudo 1: FULANITA!!! Cuánto tiempo!
Resultado: BLOQUEADO, si no me relaciono con ese malparido desde hace “tanto tiempo” es puej por algo.
Pelotuda 2: Hijaaaaaaaaa, qué ha sido de tu vida…seguís con JG?Resultado: BLOQUEADA, por hija de puta desactualizada y metiche.
Pelotudo 3: Hola
Resultado: BLOQUEADO, por pelotudazo. No tenés otra pinche línea de saludo?
Pelotudo 4: Querés tener sexo virtual?Resultado: BLOQUEADO, quiero tener sexo real, maldito. Mientras más…mejor. Gracias.

Y así sucesivamente, bloqueé amigos lejanos, cercanos, conocidos, compañeros de trabajo, ex compañeros de otros trabajos, familiares lejanos, familiares cercanos (padre, madre, hermanos)…y un montón de hijos de puta con los que no sé porqué mierda estoy “conectada”.

Es como en esa película Hard Candy donde sale puej Ellen Page, y Ellen Page era como una caperucita roja moderna, con su abriguito rojo y todo y se liaba con un hijo de puta pedófilo que conocía en la red, pero adivinen qué? En la vida real uno nunca sabe con quién mierda trata, nunca y la virtualidad lo único que hace es vendernos más simulacros. Por lo que Ellen Page en su papel de Hard Candy no era la caperucita que aparentaba ser. Era una cojuda bien pérfida y tronada. Tan tronada que pensé que era mi gemela a la que me comí en el vientre materno.

Justamente el otro día veía a un gaucho por cable presentando un libro sobre la invasión de la tecnología en la vida “emocional”, nunca supe cuál mierda era su libro, ni qué se llamaba el gaucho cabrón, así que si alguien estaba despierto esa madrugada y tiene Cotas Cable, y por esos azares de la vida miraba la misma pendejada que yo, AVISE. La cosa es que el cojudo decía que mientras más “conectados” estamos, menos “comunicados” andamos. Me pareció bien. Yo que ando por la vida desconectada e incomunicada, le hallé puej sentido a esa mierda. Me sentí repentinamente iluminada por la fuerza esa que dice el cabrón malparido de Coelho “conspira” por nosotros. (Morite Coelho)

Sí. Si Verlaine y Rimbaud vivieran y fueran hijos de la matrix, no hubieran escrito una sola huevada decente. Dedicarían su tiempo a estar como pelotudos “online”. Si tuvieran un pinche blog sería la muerte definitiva de cualquier talento, si chatearan pelearían a través de emoticons maricones y tendrían que “interpretar” las charlas boludas como si tuvieran la bola mágica de Bertha Carmiña. Si tuvieran el feisbuk andarían cual serpientes venenosas celándose cada que apareciera uno de sus tantos “amigos” mandándoles daiquiris virtuales, abrazos ñoños, lap dance pedorros y toda esa macabra parafernalia con la que se simula una vida menos triste.

Sí. Maldito mesenyer, malditos 58 “contactos” que me hacen sentir más sola que nunca en este podrido mundo. Maldito feisbuk que parece el ojo de gran hermano, y maldito el meil…asqueroso recurso para mantenerse “al día” con gente a la que se desprecia profundamente. Maldita Matrix.

“Y existiremos divirtiéndonos, soñando amores monstruosos y universos fantásticos, quejándonos y atacando las apariencias del mundo, saltimbanco, mendigo, artista, bandolero” (Rimbaud, Temporada en el infierno)

P.D.1.- A través del meil (siempre mensajero de penosas noticias) me llegó un manifiesto choto de tres cineastas nacionales que describen porqué culo hacen cine. Son frecuentes las frases “nuestro cine” tal o cual cosa. Muy bonito, se me saltaron las lágrimas de los ojos. Pero no entiendo pa qué. Si me tengo que leer ese manifiesto pa saber apreciar cine nacional, o en concreto firmado por alguno de estos cineastas, estamos cagados.

P.D.2.- Se me muere Patrick Swayze, se me muere. Me rompe el corazón, fue el primer hombre con el que añoré romper catre cuando lo vi en Dirty Dancing. Es el fin de una era.

P.D.3.- Osama se va de viaje. “ANDATE!!!!” eso le grité cuando me dio la noticia. Se va por cinco días. “PERO ANDATE DE UNA VEZ, CARAJO!!!” le volví a gritar.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El temita de la gasolina

A las 19:00 fuimos a comer pique macho. Ahí lo emborraché con mi charla pelotuda sobre mi fetiche con los vampiros. A las 20:00 fuimos a ver una película (Kung Fu Panda) y posteriormente rompimos catre. No fue buena idea. El maldito pique macho, más el jugo de frutilla que tomé, más el algodón de azúcar que Osama me compró en la Plaza, con tanto mete y saca, se mezclaron como el peor cocktail del mundo mundial. Una huevada.

A las 22:00 llegué a mi casa, ligeramente borracha de catre, comida y rock and roll JA! Me cago. Me eché boca abajo en el sofá, Cujo me miró con su cara de culo, reprochándome tanto hedonismo, se trepó a mi espalda como si yo fuera su almohadón y nos dormimos como pendejos.
A las 23 y algo llama el pelotudo de Osama y me interrumpe la fase REM: Craso error. Me llamó para decirme que me amaba y me extrañaba, y que si estaba pensando en él. MIERDA!!! Le respondí: “estaba durmiendo, oye”. Y luego le informé: “me duele mi barriga”. No sé qué carajos me dijo y colgamos. Mi lado oscuro pensaba: Morite, desgraciado.

No me pude dormir más, lo llamé a los 20 minutos, diciéndole que era un pendejo. Él ya estaba durmiendo y me rehusé a dejarlo dormir. Le dije que si no me atendía iba a ir a su casa y me iba a quedar mirándolo fijo durante horas e iba a susurrar en la oscuridad: Bloody Mary, Bloody Mary, Bloody Mary.

Ahí me acordé de un cuento de terror que leía cuando era chica, cómo era? La protagonista se llamaba María y se casaba con un tipo, y como no sabía cocinar le pedía a no sé quiensito que le enseñe, y la pendeja que le enseñaba era tan hija de puta que le decía que agarre órganos de los muertos (vivían cerca del cementerio) para cocinarle al marido. Llegaba un punto en que los muertos iban a reclamarle sus órganos…y le decían: María (aquí venía un nombre más que no consigo recordar) devuélveme tal cosa que robaste de mi santa sepultura. Bueno, todo eso le contaba a Osama por teléfono con voz alusiva a la fecha.

Al final, me dio pena el cojudo y le dije que mañana íbamos a “arreglar”. Seguí sin poder dormir, pero agotada y llena. Así que me acordé que mi tanque de gasolina andaba sediento. Fue en ese momento que por pendeja y ociosa, salí a buscar gasolina a la media noche.

El horror, el horror, diría Marlon Brando en Apocalipsis Now. Me fui al surtidor de la Av. Alemana. Nada. Unos putos conos rojos de mierda, que me decían subliminalmente que me joda por delante y por detrás. “Malparidos”, pensaba con rencor. Agarré segundo anillo, lo mismo, las mierdas esas de conos rojos o amarillos. Enfilé hacia la Banzer y descubrí que hay como 5 estaciones de servicio de ida al aeropuerto, todas absolutamente carentes de gasolina. Era el momento ideal de poner mi música de chichería, pillé una estación que soltaba esa huevada del caballo de Bronco. Y así a grito pelado, cantaba y peregrinaba. A pesar de ser martes, Currys y el Ceasars Palace andaban bastante visitados. Un accidente de auto más acá y finalmente, pasando el hipermaxi norte, encontré un surtidor con gasolina.

Había una bochornosa cola de autos. A otros hijos de puta se les había ocurrido la misma idea nocturna que a mí. MUERANSE MALDITOS. Ni modo, carajo! Yo soy bien macha para las colas. Me puse detrás de un Jeep, y esperé cabreada a morir.

Entonces me acordé del pendejo de Cortázar, claro, tiene un cuento que se llama La Autopista del Sur, y ahí hay una tropa de autos varados de ida a Paris donde los boludos pasan tanto tiempo detenidos, avanzando una mierda, que se conocen y empiezan a hacerse charla. Ay, sí. Es que el ser humano es tierno como un osito de peluche y sociable como la reina del carnaval, y siempre buscará la manada en tiempo de desgracia. Miré con desconfianza hacia las otras filas, y vi a un gordo borracho metiéndose sus llaves a la oreja. Mierda!!! No puej!! Si hubiera tenido un palo largo pa sacar por mi ventana, lo sacaba y lo sunchaba al asqueroso ese. Observé a otros pelotudos más con igual desasosiego y decidí que yo no soy un personaje de Cortázar. No. Mejor huir de la manada en tiempo de desgracia. Subí con vehemencia las ventanas, en ese momento se escuchaba a Marco Antonio Soliz con “yo quiero ser más que tu amigo”. Y fingí hablar por celular. Tan linda yo, no? Que se jodan mis compañeros de cola, carajo!!! Que se recontrajodan!

Tantos negros pensamientos me pasaron factura, y después de 40 minutos de pura mierda, el surtidor sacó sus respectivos conos rojos y me cagó la madrugada. Hasta el gordo que se escarbaba la oreja pudo llenar su tanque. Maldito, hijo de puta, cabrón. Fue muy triste. Casi casi hasta derramé una lágrima del empute que me embargó.

A las 2:14 de la madrugada, volví a mi casa cabreadísima, sin gasolina, sin amigos de cola, con el tanque casi en las últimas y sin poder llamar a Osama para contarle mi desgracia. Y cuidau carajo! que me salgan con explicaciones políticas de esta mierda. Me paso por los ovarios la política de este cochino país, así que no me jodan buscando culpables, porque me voy a cabrear en serio. Y cualquier mierda que arme zafarrancho la borro!! El tema es lo bizarro que resulta hacer cola para cargar gasolina y no encontrar en ningún sitio. Ese es el tema. Se siente como estar suspendidos en el tiempo, mientras más larga la cola, y más compañeros de cola tenés, más surrealista es. Y más deprimente.

Y luego, cuando salís de ese infierno…con o sin la pinche gasolina (que puede resultar una metáfora de puta madre)…perdiste algo de vos en ese trayecto, la ilusión, la esperanza, la fe, sí…Cortázar lo dijo en el final de su cuentito:

“se corría a ochenta kilómetros por hora hacia las luces que crecían poco a poco, sin que ya se supiera bien por qué tanto apuro, por qué esa carrera en la noche entre autos desconocidos donde nadie sabía nada de los otros, donde todo el mundo miraba fijamente hacia adelante, exclusivamente hacia adelante”

martes, 4 de noviembre de 2008

El miedo


Por regla general, todos creemos que estamos llenos de vida y alardeamos de nuestros esfuerzos y de su fruto. En realidad, llevamos a la espalda un saco vacío que llenamos de vez en cuando con migajas de realidad. El hombre es un mendigo de la existencia. Un ridículo ganapán en la irrealidad, un chapucero de la naturaleza.

Te haces un aposento en el mundo y te crees que has escapado de él. Ya no ves nada a tu alrededor. Y cuando te crees que estás más solo, te das cuenta de que tu albergue carece de techo. ¿Hacia dónde vas a escupir? ¿Hacia el sol o hacia la noche? Abres las manos en el espacio. Y los dedos se te pegan en el vacío. No se adhieren a ningún ser porque el ser quema. Lo real escuece, lo real duele. Respirar es un martirio. Y es que el soplo de la vida se filtra a través del horno del horror.
Ciorán E M, "Breviario de los vencidos"

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jueves, 30 de octubre de 2008

El Apego/El desapego (2 en 1!)

Sí, como siempre en los podridos extremos, tengo que encontrar un punto medio.

APEGADA?

Resulta que antes de mi viaje (el de hace mucho), fuimos al cine con el pelotudo de Osama. Vimos Sex and the city, y me quedó claringo que ser mujer es una bosta. Y que la culpa de toda nuestra patética vida sentimental son los ejemplos de ese tipo de historias, donde la única “feliz” resulta ser la pelotuda más ñoña, la hija de puta menos zorra, la calzonuda más chapada a la antigua…una tortura que viví durante 2 horas y pico. Morite Carrie Bradshaw! Y esa ropa…dicen que es puej alta costura, pero cuando vi unas plumas de pavo real coronando la cabeza de la cadavérica Sarah Jessica Parker, me dije: En estos momentos hay un pavo, que en el cielo de los pavos está en estado de histeria, preguntándose si para esa mierda fue que trajo plumas al mundo.

Al salir del cine, conversaciones van, conversaciones vienen… me puse a echarle mierda al pelotudazo, bolas tristes, eunuco emocional, retrasado mental de Big. Mientras despotricaba y seguía cabreada, Osama se quedó callado…

- Me gustas cuando callas, porque estás como ausente – le dije…
El sonrió, me tomó la mano, y dijo con voz de tipo noble, bueno y decente…
- Sabés qué fulanita, si yo supiera que existe un hombre mejor para vos…sería el primero en alegrarme de que estés con él, porque te merecés lo mejor.
- De verdad?- Pregunté
- Claro que sí.
- Y si yo me casara con ese pelotudo “mejor que vos”, irías a mi maldito matrimonio y bailarías conmigo feliz?
- Sí, mi amor…claro que sí.
- Y si yo tuviera un hijo con ese “otro hombre”, ese asqueroso atorrante, ese que seguro me cogería hasta decir basta y quisiera que seás el padrino, para compartir mi dicha…vos no tendrías problema?
- No, mi amor…yo siempre voy a querer lo mejor para vos.

Me quedé calladita. Mierda, desde que me enteré del adulterio-puterío de Brad Pitt, que no me enojaba tanto. Apreté tan fuerte mi caja de pipocas dulces, que varias cayeron la piso.

- Me vas a escuchar bien cojudo!!!! Pero bien escuchadito, pendejo!!– grité muy indignada – Todas esas mierdas de estoicismo amoroso te las podés meter allá donde la espalda pierde su bello nombre. Te diría por el culo! Pero estamos en público y no quiero ser ordinaria, porque yo soy una dama OISTE? Y TE VOY A DECIR ALGO MAS PELOTUDO!!! A mí me interesa una mierda, me escuchás…una mierda que en este cochino mundo exista una locona capaz de hacerte más feliz que yo, oíste??? Que te coja mejor, que te pueda dar 10 hijos, y que vaya a hacer todas las pelotudeces que yo no voy a hacer JAMAS!!! No me importa si hay una camba hija de puta dispuesta. Me entendés??? Vos sos mío y PUNTO! – exclamé airadamente, roja de ira, al borde de un colapso nervioso.

En medio de mi ataque de histeria, se acercó un conocido nuestro, cosa que me rayó más. Ni bien el impertinente hijo de puta (Sí, VOS, maldito, VOS) se fue y nos dejó solos con nuestra mierda…Osama me preguntó (ya pa rematar):

- Estás enojada?

Lo miré con infinitísimo odio. Y sin decir palabra lo dejé ahí botado y me fui muy indignada a mi casa. Debo reconocer que no es la primera vez que lo abandono en la vía pública. Se me ha convertido en una molesta costumbre…

DESAPEGADA?

A veces me siento como La Sirenita de Hans Christian Andersen. Desconectada de todo y de todos. Como esa puta huevona que miraba con nostalgia a los seres humanos. Añorando un par de piernas. Sí, me imagino recostada en una roca solitaria en medio del mar, pero cerca de la playa…en tetas carajo! JA! claro, con las tetas al aire, atisbando las fiestas, el bullicio, viendo pasar barcos, observando rostros, y siempre terminando dicha contemplación con un coletazo que me lleva directo al fondo del mar.

La semana pasada me invitaron a ver una película que se llama El Orfanato. La historia trata de una tipa que era huérfana, que cuando crece y está casada regresa al lugar donde se crió para abrir una nueva residencia de niños. A ella la acompañan su esposo y su hijo (adoptado) que tiene VIH. Este niño (una criatura divina) desaparece sin dejar rastros, la tipa se obsesiona porque no puede dejar ir la cuestión, porque ama tanto a su hijo que sencillamente necesita encontrarlo. JODIDO!!! Y claro, me imaginé vívidamente a ese pequeño Podrido Jr. que todavía no ha nacido, pero que algún día llegará. Carajo!!! muy jodido.

Mientras esa mierda terminaba, el agua salada del océano me inundó el alma, y empecé a llorar como si estuviera en marea alta. Me cago, con lo que me emputa llorar en público. Y luego, muy consciente de mi estado de desasosiego, me entró un ataque de risa. QUE TAL ESA!!! Y yo decía: “No es nada, son pedos atajados”. Pero no podía parar con semejante oleaje de lágrimas.

Luego de un rato en tan deplorable estado, me sequé lo salado sobre un hombro que pillé por ahí, me arreglé el cabello, me puteé interiormente por semejante ataque de boludez y volví a ser yo. Había llegado el momento de, otra vez, golpear el agua con mi cola y volver al fondo del mar…

miércoles, 22 de octubre de 2008

El emputante dolor de cabeza

Que alguien se apiade de mí!!! Necesito que me metan un balazo carajo!
Estoy despierta como pelotuda desde las 5 de la mañana! Ya no aguanto más! Todo empezó anoche cuando me puse a googlear a escritores suicidas hasta la 1 de la madrugada. Así de huevas tristes soy. Luego me fui a dormir, y claro…tuve un sueño que pudo haber sido dirigido por el cabrón de González Iñárritu! Tres historias en una sola echada JA!

No voy a describir mucho, porque las pezuñas de Satanás andan bailando jarabe tapatío por todo mi cerebro. Resumiré: Una versión mía bien gótica, vestida de rojo sangre, se tira por un gran ventanal y cae boca abajo en una calle angosta y empedrada. Luego viene otra versión mía bien gótica, vestida de negro y champa su dedo índice en el charco de sangre que ha dejado la otra pelotuda y luego se chupa el pinche dedo. No es un video de Evanescence, carajo!!

Después paso a Polonia. Dizqué. Polonia, invierno, frío…estoy vestida con overol y parezco pertenecer a un grupo de trabajadores tipo fábrica soviética de los 30s. Ahí me encierran en un galpón con una tropa de cojudos, tapiando ventanas, puertas, dejándonos a oscuras como si fuera puej Ensayo sobre la ceguera! Grito como descosida un rato largo (creo que ahí empezó a generarse el dolor de cabeza)

He ahí la segunda historia. La tercera es cuando desprendo una tabla y consigo salir, me voy hacia un bosque, y me topo con un vampiro. El vampiro al principio parece un tipo libidinoso, hot y culeable. Pero no señores, era muy muy malo, por lo que luego termino escapando a medio-coger.

En la huída me despierto. Estoy en Santa Cruz Bolivia. Qué país de mierda. Y claro, me empieza punzar la sien. Intento leer para distraerme, porque sé que no podré dormir de nuevo. A las 7 me tomo mi primer trío de aspirinas. Espero, para luego maldecir a la medicina moderna. No cesa. No cesa!!!! No es como Borges dice que cómo cesan los sueños cuando sabemos que soñamos! NO CESA!!!

Al medio día vomito bilis (no estoy preñada, carajitos) y el dolor ya es insoportable, pido permiso en el trabajo y vuelvo a mi casa con ganas de morir, con ganas de como decía Raul Otero Reich: Dejarme caer, dejarme arrebatar súbitamente por la inmensa cachuela del espacio. Tomo un trío de Tylenol. Hace un rato me embadurné la cabeza con mentisán, me até un pañuelo con alcohol, Osama vino directamente a apretarme la cabeza con sus manangos, pero nada. NO CESA!!!! Y eso que en una mano suya entra casi toda mi cabeza.

Es como si tuviera el nuevo jumbo de Aerosur implantado de trompa en mi coronilla. O como cuando Mickey Mouse dirige las olas en Fantasía, sólo que yo no soy el puto de Mickey Mouse. O si las Torres Gemelas hubieran tenido nervios o emociones, es lo que deben haber sentido cuando los aviones de United se estrellaron en sus costados.

Y ahora con fuerza, surge de entre tanta inflamación onírica, una frase. Una frase que se abre paso a codazos en medio de tanta pus mental. Anoche, en mis desvaríos y búsquedas nocturnas, me topé con Jacques Rigaut. Un pelotudo que se condenó a morir a los 30 años. Un cojudo que escribió un libro llamado Agencia Central del Suicido.

Un cabrón francés y poeta, que en su suicidio hasta usó una regla para no pelarle en el balazo a su corazón. Un lunático que dijo una frase maravillosa a la que en estos momentos de insondable dolor me aferro: “Je serai un grand mort" (Yo seré un gran muerto).