domingo, 2 de enero de 2011

Memo 1: A los comentaristas frustrados

Parece que hay quienes extrañan la anarquía que antes se campeaba por este rancho. Anarquía donde todos nos revolcábamos como chanchos en el barro. Pues este 2011 me ha agarrau más hija de puta que nunca y he decidido escuchar a mi ovario tal cual si se tratara del mismísimo señor de las alturas. A todos esos cabroncitos-as que me han recibido como si fuera Ricky Martin en el Gay Parade, y que me piden habilitar comentarios para que figureteemos a gusto, nada carajo, nada. Entre toda la fauna que me lee hay gente bien tronadita (insertar música de Psicosis), que confunde pantallitas luminosas con realidad, podría tomarme un tiempito y explicar con plastilina, pero decidí no lidiar con nadie. Declaro formalmente una dictadura autoritaria. 

Yo prometo NO escuchar al pueblo.

Gracias.

martes, 28 de diciembre de 2010

La fallida conexión

Es triste contar esto. Triste, bochornoso, tétrico. Y no, no es que finalmente me internaron 6 meses en Monte Sinaí y la medicina moderna aplacó mi rechazo por el prójimo y me hizo un ser socialmente funcional. Una mierda! Sigo siendo la pequeña hija de puta, burroughsniana (adicta a la soledad) y jodida de siempre.

PERO como cualquier pelotudo del mundo, tuve un “resfalón”. Un “resfalón” tan grande, que me ha devuelto a esta patética costumbre de escribir pelotudeces para el circo.

Siempre he manejado la teoría del enchufe. Me explico: En esta cochina vida, estamos rodeados de otros hijos de su chancha madre que intentarán ladinamente acercarse a nosotros, y a los cuales, en algún momento, intentaremos cretinamente acercarnos. Una desgracia que se repite cual canción de Lady Gaga, todo el tiempo.

Esa estupidez es como meter los dedos a un enchufe, así a lo bruto, tarde o temprano estás con los dedos hasta el fondo, listo para la descarga eléctrica de tu pinche vida. La quimera es “conectarse” al enchufe, no recibir descarga eléctrica, sino “encender” algo. Podés ser una televisión, una puta radio, una lamparita, una plancha para el cabello, un vibrador. ELEGI tu quimera, da lo mismo. Todo es fantasía pedorra.

Siendo un sensei en esto de tapar enchufes, vivía tranquila y relajada. Más feliz y plácidamente que Pedro García en sus visitas a la iglesia. Contenta como cuando la ardilla de La Era del Hielo, tiene su maldita nuez entre las manos. Rodeada de Audrey, Brad, Heath, Humprey, Roman, Marilyn, y todos esos bellos personajes. Seguros y confiables personajes. Rodeada de mis libros, de mis revistas, de mis documentos en Word. Yes! Life was good. Y entonces, así de intempestivo como cuando Britney se rapó la cabeza, metí mis dedos al enchufe. Hay que entender la dimensión: PODRIDA S.A. METIO SUS DEDOS AL ENCHUFE.

Eso tiene un significado tan grande y profundo como el Gran Cañón. No es nomás ir a la venta del barrio y comprar 1 kilo de confianza , 2 litros de lealtad y un fardo de afecto de Podrida. No, y cuando ya te llevaste el combo, te has llevado algo INTENSO...Así nomás carajo.

Llamaremos a la persona involucrada Choque JA! Digamos que Choque era todo lo opuesto a mí: ideológicamente, socialmente, psicológicamente, o sea diferente de pensamiento, palabra, obra y omisión. QUE TAL ESA! pero yo, tercamente obnubilada con haber encontrado un Robin, un Sancho Panza, un Dr. Watson (porque la cosa no era amor, catre o esas huevadas miserables), me negué a ver todo eso. Es más, ese camba no debe tener ni idea del sitio privilegiado que tuvo en Podrilandia. Fue una mierda de esas que sólo pueden surgir cuando te baja la regla, se te muere el perro o tenés una tenia en el intestino.

Navegué durante un tiempo en las aguas ñoñas y ridículamente cursis de “soulmates”, “twin peaks” (a lo Lynch jejeje), The sisterhood of the traveling pants, Friends y Dora la exploradora JA. Error, mis querubines. ERROR. Cuando acordé, estaba viviendo una película asiática en mi cabeza. Choque era todo menos el complemento o la dupla de algún ser vivo. Claro, luego estuve en la penosa posición de "darme cuenta". Y ese es el tema con los afectos, o vos cagás a alguien o alguien te caga a vos. Los motivos de la chamuscada no importan, fue una cadena de pequeños sucesos y pendejadas, puras huevadas, decepciones, que acumuladas me dejaron el cabello como el de Einstein y que un buen día hicieron que mi mal genio estalle.

En una epifanía, me di cuenta que Choque siempre fue como lo vi la última vez. No malo, ni bueno, simplemente un enchufe al que no hay que meter los dedos. Y OJO que no culpo a Choque, el problema es MIO, 100% malparidez mía, soy yo la que esperaba más. De hecho, el pobrecito Choque no tiene ni la más pálida idea de lo jodidamente lejos que ahora estamos.

Me sacudí por primera vez la pelotudez, el ataque de debilidad sufrido, la conchuda terquedad y la ilusión de que en este podrido mundo existe alguien o algo que pueda ser una luz dentro de mi oscuridad. Ajá, yo también tengo mi corazoncito, resabios de la ñoñez que me bañaba hace tiempo y que reaparece de vez en cuando de las más insospechadas maneras. Pero me cago! No estoy para aguantarle hijoeputeces a nadie, y menos a enchufes de mierda.

Este ángel ya se corrompió, y sus alas otrora blancas, ahora están manchadas con petróleo, puchi de vaca y vómito de borracho. Son tóxicas, apestan y si les acercás un fósforo seguro arden más que el infierno.

This is it, diría Michael Jackson.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El Mar

La soledad siempre será la soledad. 

Esa frase de mierda se me viene a la cabeza al cerrar este 2010.

No es que crezca, no es que madure, no es que los demás me sigan pareciendo una bosta, no es que la campanita ficticiamente alcohólica, temeraria, pendeja que habita en mí se niegue a mimetizarse con el mundo. NO.


Las bolas rojas, los villancicos, los mendigos, los bonos, las huelgas, la prostituida palabra esperanza,  el amor que no es amor, el catre que sólo es catre, todo conspira para que en estos días mi ¨luminosa¨ presencia no sea un wonder bra anímico para nadie. 


Ayer me emputé con alguien por ser alguien en mi vida. Ayer recibí un mail de esos que no me gusta leer, de esos que me escribe un huevastián xs, que sumido en la blogósfera piensa que el nick Podrida puede tener el más leve interés en su historia. Un cojudo que obnubilado porque en chico le dijeron que cuando crezca iba a tener esposa, hijitos, trabajo, y felicidad, creció y se vio sin nada. 


Un animal que ahora (sin nada), con la navidad encima y toda esa falacia roja, blanca y verde intoxicándonos el alma, me escribe diciéndome que piensa acabar con esta vida asquerosa, suponiendo quizás que yo le diré: No, papito. No.


Podría tomar el ejemplo de Galeano cuando contó su experiencia en las minas de Lallagua (socavones de angustia), en un amanecer compartido con amigos mineros, alguno pidió al calor de la charla: "Y ahora hermanito, dinos cómo es el mar!", Galeano a sabiendas de que los mineros (no todo tiene un final feliz como en Chile) viven poco, mal, y prácticamente sepultados en vida, a sabiendas de las crueles enfermedades que sufren, de la existencia de mierda que llevan mientras nosotros cambiamos las preocupaciones de necesidad básica por dolores creados del vacío, a sabiendas de todo eso, y con la certeza de que nunca tendrían la posibilidad de conocer el mar...tuvo que llevar el mar con palabras, hacer que el mar los moje, que el mar les deje la piel salada y los ojos rojos, y seguro, hasta les habló de sirenas...


En mi caso, yo no hablo de sirenas, ni de mares que no podás conocer. Ni de la sal y lo rojo. A estas alturas, es al pedo. 


De lo único que puedo hablar, porque estoy  segura, y se los digo bien clarito, sobre todo al hijo de putañoñosuicida es que: Hace muchos, muchos años, descubrí que el acto supremo de rebeldía  contra la vida es... seguir viviendo. 


Ajá. Pendeja y tercamente, como tiene que ser. 

viernes, 21 de agosto de 2009

Los extraños

Y el frío de mierda ha vuelto. Me pasé el fin de semana viendo películas chotas y documentales. Una de las cagadas que vi fue The Grizzly Man...hay algo aterrador en ese documentalito, algo aterrador pero al mismo tiempo que te hace sentir seguro ante las campañas electorales que se avecinan JA!

Para que nos entendamos, un hijo de puta (Timothy Treadwell) cuya vida se había ido a la mierda, que durante un tiempo fue alcohólico y que casi murió de sobredosis de heroína…cambió su vida. No queridos…no fue Dios, ni el diablo, ni el pendejo elevado al cubo de Paulo Coelho el que rescató a esta alma descarriada. Fueron los osos grises.

Este camba decidió que los osos grises eran lo más cool del mundo, que él los entendía, que él los cuidaba y viceversa, así que durante 13 años, todos los veranos…se fue a convivir con ellos a una reserva de Alaska, violando toda norma de seguridad personal establecida por el gobierno y creyendo ingenuamente que así escapaba de la maldad de este mundo cruel. Ñoño.

El cojudo grabó todo en video, ahí veremos al ser humano en toda su fragilidad, haciendo monólogos sobre la vida y llorando cuando encuentra un animal muerto, mientras susurra con voz muy parecida a la de Michael Jackson: I love you, I love you.

Ajá. Resultado? Mi querido Timothy, es comido por uno de sus tiernos y peludos amigos, con cámara prendida y todo, descuartizado, y engullido como si se tratara de un picante de gallina.

Provecho, estarán pensando algunos JA! Como morbosa que soy, esperaba ver (bueno, escuchar) la “escena”. El oso viendo a ese bellaco que todos los años iba a meterse a su rancho pensando que ellos podían ser “una luuuzzz, brillando en la oscuridadddd”, hablándoles huevadas, intentando manosearlos, poniéndoles nombres ñoños y perturbando su hábitat. El oso decidiendo que ya estaba bueno el puterío y atacando al sujeto, al Grizzly Man.

Sin embargo, Herzog (el director) pensó que mostrar el “momento” era too much…MORITE HERZOG.

La historia es bien macabra…y yo no me encontraba del mejor de los humores para hacer introspecciones pelotudas. Rocco, que odia los documentales y el cine de autor, había guardado un enrarecido silencio, que sólo rompía yo…al exclamar: QUE OSOS MAS PACIENTES CARAJO!

Ya cuando los créditos empezaron a salir y deslicé mi mano por debajo de su chompa buscando al “muñeco”, el hijo de las mil putas lanzó la siguiente pregunta:

“FULANITA, NOSOTROS… QUE SOMOS?”

Lo dirigí una mirada capadora, queriendo gritarle si pensaba que esto era novela, una película de Julia Roberts o qué mierdas, que a mí no me venía a hacer preguntas pendejas.

“DECIME QUE SOMOS! Somos cortejos, amigovios, amigos, QUE SOMOS”

“Somos dos extraños más…que gritan en la noche cruel”…pensé inmediatamente recordando la canción de Frank Sinatra: Strangers in the night.

Quise abrir la boca, tuve la intención de por lo menos lanzarle mi archiconocido “ANDATE”, pero nada. Me levanté con la gracia que me brinda una hijueputez sin remordimientos, azoté la puerta de mi cuarto, tranqué con llave y puse a Queen a todo volumen. O sea, papito lindo, te conozco hace tres pinches semanas y vos ya estás como quinceañera desflorada…

Me dio mucha flojera explicarle, decirle que nosotros SOMOS más o menos como el documental que describo al principio. Yo soy como un oso gris, pendeja, solitaria, que tiene su hábitat, sus putas costumbres...un raro animal en extinción, salvaje, primitivo, peligroso, que cualquier rato te descuartiza y te hace mierda, pero te hace mierda con ganas, encima disfrutándolo…y Rocco, Rocco es como el bellaco ese, Timothy, que piensa que puede venir, invadir mi hábitat, hablarme como pelotudo, tocarme, ”amansarme”, ponerme nombres ñoños, y pensar que soy su “amiga”, su “algo”, cuando en realidad…soy su “nada”.

Rocco no quiere darse cuenta que yo no creo en corredores bioceánicos…ni en puentes, ni en hilos, ni pegamentos, ni en Baby I love your way, ni en nada más que involucre otra cosa aparte de jadeos y fluidos corporales, yo soy como cierto cabrón que una vez dijo con acritud…me gustaría ser libre, inimaginablemente libre. Libre como un ser abortado…

P.D.: la pinche foto corresponde al hijo de frayle de Aaron Jasinski. Qué cabrón pa usar colores.

P.D.2: Se lanza un nuevo concurso, auspiciado por un lector que quiere hacerle un extreme makeover a esta cagada de blog. En estos días se abrirá la convocatoria...con una sorpresa, sorpresa, SORPRESA de "premio". Muchos se van a ir de face contra el planeta, al leer semejante propuesta.

P.D. 3: Soy más inconstante que regla de cincuentona...me cagué en los viernes, en la actualización, en todo...mi nueva faceta de lienzos rellenos, y catres quejosos, ocupan TODO.

martes, 4 de agosto de 2009

Whisky

A los 5 años me tomaron una foto. Aparezco con un vestido rosado, el cabello peinado en dos trenzas, las manos en la boca y mirando fijamente la puta cámara con la cara que pone Bambi cuando le matan a su mamá (sí, la mamá de Bambi murió).

Esa es la única prueba física que existe de la vulnerabilidad que habitó en mí durante esos aciagos años que yo llamo “infancia”. Desde entonces aprendí a forzar la sonrisa, y "posar" como pelotuda.

Igual, ahora ya no me tomo fotos “sociales”, las odio. Me emputa congelar momentos, fingir “normalidad”, “pertenencia”. Salir abrazando o, mejor dicho, ABRAZADA por otros pelotudos que me valen verga y a los que yo les valgo verga. No falta el hijo de puta o la desgraciada, que sabiendo que odio las fotos, me roba el placer de la ausencia.

Uso la cámara para preservar otros estados, estados de ira, de empute, de odio a los demás, de tristeza, de soledad. No soy de esas que saldrán como boluda lanzando besos al vacío, o haciendo la pose de Marilyn Monroe cuando se le levanta el vestido.

No. Yo congelo esos momentos de mierda, en que otros pelotudos se hacen un tatuaje, se rapan la cabeza o se ponen un piercing. Estados en que los más marginales se abren tajos en el cuerpo, se meten los dedos a la boca, tragan pastillas, esnifan coca, se plantan un balazo o deciden eliminar a alguien.

Hoy me tomé una foto. En esta foto, ciertamente, no tengo 5 años, ni visto de rosado, ni mi cabello está peinado en dos trenzas, ni tengo mis manos metidas en la boca, y mucho menos miro a la puta cámara con la cara que pone Bambi cuando le matan a su mamá.

En esta foto, no hay “infancia”, tan solo abismo. El abismo del que Nietzsche hablaba alguna vez…ese que vos como hijo de puta mirás y que tarde o temprano, descaradamente... mira dentro tuyo también...

lunes, 27 de julio de 2009

El catre casual

El viernes terminé de leer El Libro de la Revelación (The book of revelation) de Rupert Thomson. Ajá. Qué hijo de la gran puta. Uno que anda en la solitudine (diría Laura Pausini), con las hormonas más alborotadas que bolillo de Bingo y zas!!! Voy y me topo con la historia de un bailarín, que según el libro estaba más culeable que el mismísimo Cristiano Ronaldo en intercambio de camisetas.

Claro. Después de imaginarme su fornido, torneado y HOT cuerpo bailando apoteósicamente, el autor nos aclara que “NADA ES LO QUE PARECE” (carajo, eso lo sé desde que me bajó la regla por primera vez JA), así que el galán es secuestrado por 3 fulanas cuando va a comprar cigarrillos. QUE TAL ESA!!!!

Las 3 pendejas lo violan, sodomizan y le hacen cuanto vejamen sexual cruce por sus cochinas cabecitas (dejaron algunos “recuerditos” como piercings, tatuajes, cicatrices y otros).

Hmmmmmmm, la historia es JODIDA, y lo hilan con el tema de la danza…fuck, el baile siempre me pareció la mejor expresión del catre, del mete y saca, dame y toma. Existe algo más musical que sacarse la mierda en un cuerpo a cuerpo? Es posible una mejor coreografía?…hace un tiempo, mi profe de baile, cuando me eché a llorar desconsoladamente (en esa época todavía lloraba) me dijo: “En el baile siempre hay roces”…(no voy a entrar en detalles, porque ya es too much information)

…volviendo al tema, el viernes terminé de leer ese golpe al estómago. Quien pueda imaginarse que semejante diarrea de violencia, perversión y oscuridad, atenuó mis ganas de sacudir el mundo con una buena quebrada de catre…es que todavía no conoce las sombras que se ciernen sobre mi alma.

Hasta ese instante, había descartado el catre casual por dos motivos. Uno, no creo en lo casualidad…me cago y me limpio en lo casual. En esta vida pendeja, las cosas son o no son. Y dos, una cuestión higiénica, sanitaria, que queda mejor expuesta en el diagrama que sigue a continuación y que SUGIERO imitar con fines didácticos. (las líneas rojas, son las que involucraron "sentimientos" y las azules, los ríos espesos y lechosos que entrecruzan más este revoltijo de sábanas)

Sí, tampoco puej nos vayamos al chancho. Ya estuvo bueno, estos “nexos” se extienden intercontinentalmente. Carajo, podría ser metafóricamente interpretado si en un mapa pusiéramos alfileres rojos a cada puta franquicia de McDonald. Pero decidí que quiero frenar mi expansión... El Síndrome Napoleónico me puede chupar un ovario.

Con esos pensamientos que iban desde el bailarín del libro, las violaciones, una voraz coreografía, Antonio Banderas en Atame, Brad Pitt en Leyendas de Pasión, Mickey Rourke en 9 semanas y media, Vigo Mortensen en el Señor de los Anillos, Vin Diesel en Pitch Black, Heath Ledger en 10 cosas que odio de ti, Ricky Martin en Living La vida Loca, Michel Jackson en In the Closet, el príncipe de La Sirenita y Shane la lesbiana de The L Word (JA!!!!) salí a la calle.

Sé lo que están pensando. Si Dios existe hubiera frenado mi salida, habría aparecido igualito que cuando desterró a Adán y Eva del paraíso o hubiera mandado un ángel para que ponga 100 candados a mi puerta, y me inyecte morfina.

Nada de eso pasó. Hacía un frío de mierda, estacioné el podrimóvil en el centro, y caminé. Caminé como en esas películas en blanco y negro QUE TAL ESA!!!! Sólo faltaba Adagio for Strings de Samuel Barber como soundtrack!!! Compré revistas, fui al correo, y me entré a Alexander Coffee del centro. Laptop en mesa y audífonos a juego, fingí abstracción. Eso me evita la molesta tarea de saludar conocidos o soportar el abordaje de desconocidos.

Ahí estaba, leyendo mails pelotudos (poner atención a la PD1) y buscando fotos sin camisa de Cristiano Ronaldo cuando entró EL. Para fines del blog a este sujeto lo llamaremos Rocco.

Pues no sé, no sé cómo describir ESO. Sólo que cuando lo vi, fue extraño, nuevamente si esto fuera una pedorra película, el momento en que ese camba entró hubiera sido en slow motion JA!! Se sentó al lado de mi mesa, sacó su respectiva laptop, y fingió abstracción.

Así estuvimos como 2 horas. Hasta que el hijo de puta, grandísimo atorrante, pagó su cuenta y salió del lugar. Entonces yo pagué mi cuenta y consciente que lo mío ya entraba en el campo de lo “clínico”: Lo seguí.

Aclaración: Si hay algún ñoño malparido que ande pensando que lo que acabo de relatar tiene tufillo "romántico", morite pelotudo/a. Mi corazón vive congelado, y no por el frío, a diferencia de otras encendidas partes de mi anatomía. Gracias.

Bueno, seguí a Rocco. Cruzó a la Plaza, se entró al Shopping Bolívar. Entró a una tienda, salió de la tienda, mientras yo me fijaba en sus manos. Ajá. Unas manos grandotas, con dedos gruesos como chorizos morcilla. Manos de hombre, no de mariquita ni de afeminado carajo! Si quiero manos de mujer, me meto con una mujer puej!

Después de un rato en “esas”. Rocco se da cuenta que lo sigo y empieza un coqueteo descarado. Yo lo puteaba en mi mente en todos los idiomas posibles. Envalentonado, me aborda. Se desarrolla una charla banal como por hora y media. Intercambiamos números telefónicos. Le advertí que nunca contesto el mío, que tengo un ex que para jodiendo, que espero que no sea de esos cambas encimosos. Ríe discretamente, y él y sus grandes manos-chorizo-morcilla se marchan.

Eso fue viernes. Hoy Lunes…escribo este post a las 2:30 de la madrugada. Lo que era una película en blanco y negro, con un soundtrack de Samuel Barber, se convirtió en una porno hard, de bajo presupuesto, con música chota de fondo. Rocco duerme inocente…

Hay algo que todavía no he contado, me emputa la respiración ajena. Más cuando es de noche, y más cuando el hijo de puta respira en mi cama. Ajá. Tenebrosos pensamientos se cruzan por mi mentecita como un pluma negra del ángel caído.

La semana empieza caótica, hay que agregar un nombre al diagrama dibujado arriba. Habrá que ver qué nefastas conexiones, líneas azules o rojas se descubren en el transcurso de los días.

De una forma extraña, el insomnio ha regresado. Salvaje, fétido, apabullante.

En medio de toda esta hecatombe, de esta destrucción de principios, existen buenas noticias: He vuelto a bailar. Rupert Thomson tiene razón: “Nada es lo que parece”…

PD1: Al maldito infeliz que me escribió al mail y firma como PUSH, podés hacerte una traquetomía con un compás, pelotudo. Morite malnacido, ojalá te agusanés en el escroto. Y sí, por mí no te preocupés, ya no hay redención...lo más seguro es que llegue a los 80 años rodeada de perros a los que voy a vestir y llamar como personajes literarios o fílmicos JA!

PD2: Dedicaré los viernes al personaje más odiado de la semana...serán posts cortitos, llenos de malevolencia y rencor. Ejercicio lúdico y terapeutico. Claro.

lunes, 13 de julio de 2009

Los grupos

Me pudren los grupos.

Un “amigo” colombiano que llegó a vivir a Santa Cruz hace como tres meses, al principio se sentía FELIZ de haber encontrado gente “tan linda, tan buena” y bla bla bla. Luego empezó a trabajar en una conocida empresa y conforme fueron pasando los días inmerso en su pinche ambiente laboral, se horrorizó ante la “doble faz” de algunos coterráneos…yo sólo tengo cuatro palabras pa vos querido: Bienvenido a este pueblo! Aquí, mi adorado, no sólo te clavan el cuchillo por la espada al estilo Brutus, sino te lo clavan directo entre los ojos si te descuidás.

Ahí me acordé cuánto me emputa relacionarme con gente de mi mismo “rubro”, de mi misma jalichada o de mis mismos intereses. O mejor dicho, cuánto odio pertenecer a grupos compuestos por más de 2 personas JA

Lo triste es que el hecho de nacer resollando (respirando para los delicados), ya nomás te pone del lado de los vivos; las tetas y la vagina, te hacen pertenecer a esa masa amorfa e histérica llamada mujer; el pene y la pelotudez a esa otra masa amorfa e histérica llamada hombre; las mutaciones correspondientes a otras categorías y así sucesivamente. QUE TAL ESA! La edad ya te junta con gente de tu generación, y cada generación habla de sí misma como si fuera el último pendejo de la virgen María…incluso el ser una generación de mierda, sin intereses, sin aspiraciones, totalmente estupidizada y careta, ya te hace “parte de”…

Es bastante frustrante. Ejemplo: Yo…Podridita con mis aires de individualismo tóxico y recalcitrante, con mi casita rodeada de la muralla china, con mi espacio vital que abarca 200 metros de distancia del próximo humano a la redonda, con mi absoluto rechazo por la vida y por las normas sociales, así y todo…formo parte de un grupo de pelotudos, hijos de puta, inadaptados, futuros asesinos o suicidas, que se identifican con toda esa mierda JA

Es más, si hoy hago la convocatoria de: “Se busca infeliz que le guste romper catre usando chupetes Bom Bom Bum, comunicarse al 0-800-Te-Doy- Podrida”, seguro mañana tengo mi teléfono lleningo de mensajes de voz de personajes con ese almibarado fetiche (muy recomendable, por si acaso)

Lo peor es que los grupos de mierda se forman casi por inercia, uno puede estar boludeando pensando en si Brad Pitt ya se ha arrugau en otras partes aparte de los párpados, y zasss cuando acordás, ya te reclutaron…

El grupo más pelotudo del que he formado parte surgió en una borrachera. El despecho por las estupideces de Osama (nombre de la película: Casablanca) hizo que entonara…”Esta noche saldré a emborracharmeeeeee” y yo cuando bebo suelo ser una perfecta hija de puta, me pongo más imbécil de lo habitual, locuaz y exagerada…empiezo a buscar las cámaras para ver quién es el malparido dirigiendo esta película pedorra y clase C que es mi vida y como no encuentro a nadie a quien sacarle la mierda, me cabreo jodido.

Bueno, el tema es que empecé a contar por ENESIMA vez las miserias de OSAMA, y todos los planes macabros que rondaban mi mente para matarlo, desaparecer su cuerpo con ácido, huir del país y luego recorrer el mundo haciendo dedo (No preguntar el significado literal de esa expresión) Cuando acordé tenía a tres cambas llorosas contándome sus mierdas….y diciendo con ese cariño “cómplice” que tanto rechazo me produce: “Vos sos de nuestro club…” y yo pelotuda…”Ehhh club?, qué club…carajo, dónde estamos, qué es esa luz brillante…I love you motherfucker! …cómo te llamás…” “Uju fulanita, el club de las mujeres engañadas puej!! Salud por nada más!”, dijo con sentimiento una estúpida cornuda, mientras se tomaba un vaso de cerveza seco…

Mierda, pensé, lo mío ya no es una película…sino una novela protagonizada por la hija de puta de Laura León…

Me levanté tambaleante y me fui a mi casa muy emputada, claro que a los días recibí una cordial invitación para ir a tomar el té (qué expresión maricona y ñoña es esa del “ir a tomar el té”) con otras pelotudas que estaban en nuestra “misma situación”. Bahhhhh…antes prefiero que sumerjan mis tetas en aceite hirviendo carajo!

De todas formas, eso no es nada. Lo peor son los grupitos caretas que se forman en todos los ámbitos. El “selecto” junte de gente que es más tóxico y mortal que el Napalm. Porque en esta vida hay grupos pa todo.

Ejemplo: Los grupos de rubro: Sos arquitecto? Sos ingeniero? Sos Diseñador? Sos Escritor? Por qué no arrejuntarte con otros pelotudos que son LO MISMO que vos? Estos arrejuntes tienen varios orígenes 1) el natural, te juntás con esos malditos porque es lo lógico…sino con quién carajos te vas a juntar? 2) el pinche interés, relacionarte con gente que hace las mismas mierdas que vos te garantiza un círculo del cual te podés beneficiar a futuro…3)la competencia, cómo culo vas a saber qué hacen esos hijos de puta que son tu competencia, si no los tenés cerca?

Eso nos lleva a una revelación tan grande como las enfermedades y manías de Michael Jackson, sí…NADIE, y escuchá bien pendejo, NADIE te va a odiar tanto, ni te va a envidiar más que un pequeño cabroncito que haga lo mismo que vos, o cuyas aspiraciones sean hacer lo mismo que vos. Ajá.

Otro ejemplo patético, son los grupos de terapia. Brillantemente dibujados en El club de la pelea. Motivo para ser parte de esos grupos? 1) La gente anda diciendo que tú y yo estamos locos! 2) Te hace bien ver a OTROS cuya vida de mierda, es peor que la tuya 3) Si vas, te dejan de joder amigos, familiares y colegas de trabajo, pensando que te “recuperarás”.

Y así miles de ejemplos…el colegio, los pinches grupos de trabajo, la universidad, los grupos de joda, de charla pseudointelectual, etc. No se puede escapar de esa mierda.

Hoy, en esta triste, solitaria y deprimente noche de julio, formo parte del grupo en el que nadie quiere estar, de ese grupo que ha sido fuente de historias llenas de muerte, sangre y dolor, del que ha inspirado libros, películas, canciones ante su ausencia, el grupo de los sin catre.

Alguien me dirá que existen “otras cosas” en las que pensar, que el tránsito autodidacta, la empanada hecha en casa, amasar el pan, no están mal…pero NO es lo mismo. Pienso en David Carradine, y no…mi armario no es tan grande carajo.

Sobre este detalle, que en estos momentos de desempleo, ocio, y arrechura, me tiene con un humor de mierda, y con todos mis “cercanos” susurrándome al oído: “catre casual”, “catre casual”….hablaré en el próximo post.

Sí. Honduras, Zelaya, Micheletti. Irán, las armas nucleares, el urano, corea del norte, corea del sur. Obama, la CIA, Dick Cheney, los chinos, el Papa, UBS, la Shell, el G8, el gobierno, la gripe porcina, los cívicos y los putos barbijos, me pueden chupar un ovario. Gracias.

P.D. La imagen que ilustra este pinche post forma parte de mi nuevo fetiche, otro grupo asqueroso en el que estoy, los pelotudos a los que les fascina Mark Ryden.

P.D.1 Un grupo más al que me he unido es al de “Odio la nueva canción de Shakira”, carajo…qué asquito de canción. Y encima pide un lobo domesticado!!!! O seaaaa…no puej shakirita...no hay que pedir ni cachorritos, porque me cago que ya vienen echaus a perder JA!